Es normal que el teléfono esté templado, o incluso caliente, en función de cómo lo esté utilizando.
Si el teléfono se calienta, se reducirán la velocidad de carga y el brillo, y se limitarán otras funciones hasta que se enfríe, o se apagará automáticamente si se calienta demasiado.
Si su teléfono está demasiado caliente para tocarlo, utilice un teléfono, tablet o equipo diferente para ponerse en contacto con el servicio de asistencia de Motorola.
A veces un proceso puede quedarse atascado en segundo plano. Si su teléfono está caliente pero no lo está utilizando o cargando, apáguelo y vuelva a encenderlo. Esta acción detendrá el proceso atascado y resolverá el problema.