Si una aplicación quiere usar funciones específicas e información personal en tu teléfono, debe pedirte permiso. Puedes gestionar los permisos en cualquier momento para permitirlos, denegarlos o modificarlos.
Si una aplicación quiere acceder (utilizar, ver, cambiar) estas características, debe pedirte permiso:
Antes de darle permisos a una aplicación, es importante revisar qué te esta solicitando. Asegúrate de que estás de acuerdo con lo que la aplicación quiere hacer antes de aceptar.
Las aplicaciones de Android siguen funcionando incluso si no les concedes todos los permisos que piden. Por ejemplo, puede que una aplicación no necesite tu ubicación o ver tus contactos para llevar a cabo sus funciones. Sin embargo, si le concedes acceso, puede que la aplicación funcione incluso mejor. Es un intercambio. Por un lado, puedes limitar qué información conoce la aplicación. Por otro lado, puede que te pierdas funciones interesantes.
Verás pantallas de permisos:
Si la pantalla aparece sobre otra aplicación, toca para permitir acceso completo, permitir acceso parcial o denegar el acceso a la aplicación.
Si la pantalla te lleva a Ajustes y muestra un ajuste:

La primera vez que utiliza una aplicación y, en algunas ocasiones, cuando la instala o actualiza, se le pide que otorgue a la aplicación permiso para acceder a determinados datos y funciones del teléfono. Puede modificar estos permisos en cualquier momento.
Para configurar los permisos por función:
Ve a Ajustes > Seguridad y privacidad > Controles de privacidad.
Para configurar los permisos de cada aplicación:

Activa o desactiva los permisos según sea necesario.
